Tejer cuelchas es una tradición que se conserva en las comunas del Valle del Itata. Las cuelchas son trenzas elaboradas a partir la paja del trigo, con las que es posible crear distintos objetos de los cuales, quizás, las más conocidas, son las chupallas de Ninhue. Sin embargo, este arte es propio también de otras comunas como Coelemu, Trehuaco y Quirihue.
Si bien existen colchanderos y colchanderas, su trabajo obtuvo mayor reconocimiento desde que, el año 2015, un grupo de mujeres de Trehuaco obtuvo la denominación de “Tesoros Humanos Vivos”, por conservar esta tradición.
Para llegar a “colchar”, se necesita que antes, el trigo haya obtenido cierta calidad. Tampoco puede ser cualquier variedad de trigo, por lo que, en las comunas donde se conserva este arte, resguardan también el cultivo de semillas tradicionales del cereal, especialmente aquellas del que los campesinos llaman “colorado”.
Luego de un largo proceso que incluye la limpieza y selección de la paja, ésta se trenza, utilizando de tres a doce hebras. La cantidad de hebras utilizadas y el grosor de cada una, son parte de los factores que determinarán si se trata de terminaciones finas o gruesas, asunto que influirá también en el precio.
Por estos días, el trabajo de colchanderos y colchanderas puede ser conocido tanto in situ como en las redes, por ejemplo, en los IG @colchanderasdelitata y

