Saliéndose un par de cuadras del camino que lleva a Termas de Chillán se abre una puerta a herramientas que prometen sacarte del piloto automático en que solemos vivir.
Se trata de Casa Medicina, un lugar que integra varias terapias que llevan a la reconexión con el propio cuerpo y el alma iniciada por Laura Vicens, con la idea de aplicar diferentes abordajes aprendidos en su calidad de chef, nutricionista y terapeuta biocéntrica proponiendo un reseteo para alcanzar una vida plena.
A poco andar y explorando el territorio de la precordillera de Ñuble, Laura encontró en Patricia Escobar una compañera en este camino de ofrecer una propuesta del restablecimiento de la salud y el bienestar, incorporando su conocimieinto como socióloga y profesional del método Feldenkrais.
Ahora juntas llevan adelante esta propuesta que aplica además esta práctica somática que invita al cuerpo al movimiento suave y la atención plena para reorganizar y ampliar la conexión entre el cerebro y el cuerpo con el fin de mejorar la vida y tener mayor bienestar y flexibilidad, mejorar la postura y aliviar tensiones y dolores por sobre esfuerzo y/o hábitos dañinos.
«En Casa Medicina ofrecemos terpias, masoterapia, biodescodificación y somatica feldenkrais, movimiento conciente y funcional. Nuestro objetivo es enseñar a las personas a recuperar sus espacios de descanso real, sanar traumas , modificar patrones limitantes y revitalizar el.cuerpo!», cuenta Laura.
Juntas crearon el retiro que pronto tedrá nueva fecha llamado «El arte de regularse». Patricia nos cuenta que «es una jornada experiencial diseñada para recuperar autoridad interna identificando la necesidad y las herramientas para lograr un descanso real, logar claridad mental y equilibrio físico-emocional en personas que viven altos niveles de exigencia, responsabilidad y toma de decisiones.
El propósito del retiro es ofrecer un espacio protegido para detenerse, bajar el ritmo, reconocer señales de desgaste y aprender prácticas simples de autorregulación que permitan actuar con mayor energía, foco y bienestar, adquiriendo herramientas que puedan aplicar en los distintos desafíos de la vida cotidiana y el trabajo, o ampliar las destrezas que faciliten una vida autorealizada.
El retiro está dirigido a personas adultas, mayores de 45 años, que coordinan, lideran o acompañan equipos humanos y que, por su nivel de responsabilidad, suelen postergar su propio descanso, alimentación, cuerpo y bienestar emocional. Está pensado para quienes necesitan recuperar energía, ordenar sus pensamientos, reconectar con su cuerpo y aprender a sostenerse mejor en contextos de alta demanda.
Al participar del retiro las personas saldrán en condiciones de incorporar prácticas simples de regulación física y emocional, comprender la importancia del descanso real como base para la claridad y la toma de decisiones. Aprender a superar restricciones físicas o emocionales, aliviar tensiones o dolores, y recuperar conciencia corporal para distinguir entre esfuerzo saludable y sobreesfuerzo desgastante y conectar con una experiencia de disfrute, presencia y energía vital, entre otros aspectos.
El retiro se desarrolla mediante una metodología vivencial, reflexiva y corporal, combinando momentos de descanso, movimiento consciente, trabajo somático, conversación guiada, contacto con la naturaleza, alimentación consciente y experiencias de autoconocimiento.
Finalmente se traduce en una experiencia de pausa profunda, diseñada para que cada participante pueda observar su estado actual, reconocer sus necesidades y construir prácticas concretas para vivir o liderar mejor, con mayoy coherencia y bienestar consigo mismo.
Patricia concluye agregando que «un aspecto transversal de esta propuesta es la invitación a disfrutar del poceso en una casa acogedora con comida rica, sensaciones reconfortantes y clima amable en salidas a disfrutar de la naturaleza y vistas magestuosas».

